La crisis subprime explicada en pocas palabras
Un ya viejo video, muy divertido, que aclara lo que los expertos no han sido capaces de aclararnos. Si bien es cierto que el desastre que han provocado cada dia hace menos gracia, aún nos puede arrancar unas risas constatar lo absurdo de todo este embrollo financiero.
Edward de Bono. Clubs de pensamiento
El mecanismo que nos esclaviza
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Apadrina un@ polític@
Si nadie lo remedia, el Ministerio de Cultura va a repartir 6.050.000 euros -más de 1.000 millones de las antiguas pesetas- en subvenciones a fundaciones de partidos políticos con representación en el Congreso (FAES, Ideas, Sabino Arana, etc). La noticia salta a la prensa el mismo día en que los propios Inspectores de Hacienda denuncian que la Agencia Tributaria les presiona para que este año aumenten la recaudación un 15%. O sea, que tanto si eres asalariado como empresario, autónomo o funcionario, tu dinero se va a dedicar a estas fundaciones tan esenciales para la buena marcha del país, en estos tiempos de crisis galopante.
Hay que empezar a controlarles, a decirles que estamos hart@s ¡YA!. Si estás de acuerdo, copia, pega y envía el contenido de esta carta al Ministerio de Cultura http://www.mcu.es/contacte/contacteLoadSaveForm.do?tipoArea=TIPOGENERAL&cache=init&layout=contacte&language=es
y a Presidencia del Gobierno https://portal-scc.presidencia.gob.es/ciudadan@s/contacto.jsp
Sra. Ministra de Cultura:
Me dirijo a usted – con preocupación e indignado asombro- en relación a la convocatoria de subvenciones de su departamento dirigida a fundaciones de partidos políticos con representación parlamentaria. Como me imagino su ignorancia al respecto, le informo que el país vive una crisis galopante, tenemos 4 millones de personas en paro – que son millones de dramas familiares-, millares de negocios cerrados y personas haciendo cola en comedores sociales (sin subvenciones oficiales) para comer.
Es posible que su colega, la Ministra de Economía, también lo ignore: las empresas y ciudadan@s no son como ustedes, no tenemos el dinero que nos rebosa cada mes esperando para entregárselo a ustedes, cual Sheriff de Nottingham. No hay dinero y las empresas cierran, muchas de ellas en el momento en que la Agencia Tributaria - presa de la voracidad recaudatoria que ustedes precisan para mantener sus sueldos, coches oficiales y organigramas absurdos- les presionan con más impuestos, sanciones, etc. y l@s empresari@s les dicen: Aquí les dejo la llave de la empresa, quedénsela y saquen el dinero ustedes.
Y es indecente que usted entregue más de 1.000 millones de las antiguas pesetas a fundaciones de partidos políticos que nada aportan ni a la Cultura ni a la ciudadanía de este país, sólo vergüenza . Si quieren ustedes, la clase política, ingresos para sus fundaciones, les sugiero que desarrollen la creatividad y el ingenio: paguen cuotas de socios a sus fundaciones de sus propios bolsillos (para éso el partido les da de comer tan bien) o recurran a fórmulas de probada eficacia en el ámbito de las ONG “Apadrina un@ polític@”. Les deseo el mayor de los éxitos en su aventura solidaria, pero ni se les ocurra tocarme el bolsillo. No con mi dinero.
Estaría bien que por fin…
La mayor movilización de la historia de la humanidad acaba con todas las formas de explotación.- Daniel Jiménez •
Lo que parecía que nunca iba a suceder, se hizo posible en apenas una semana. Tiempo en el que se extendió como la pólvora, gracias a Internet, la iniciativa de un grupo de personas que con un simple gesto, como es retirar su dinero de los grandes bancos, han provocado que se derrumbe un sistema basado en la explotación del hombre y de la naturaleza. No ha sido Obama, ni Lula, ni por supuesto ninguno de los mandatarios europeos los que han posibilitado este movimiento ciudadano sin precedentes, que se ha producido gracias al despertar de la conciencia colectiva de personas que no quieren dirigir naciones, que simplemente desean poder vivir en paz y armonía. Como rezaba una de las pancartas que se pudieron ver en la gran manifestación de Washington: “Obama, tú no eres el cambio, nosotros somos el cambio”.
Todo comenzó a gestarse en Promise, modesto barrio de la ciudad estadounidense de Detroit, conocida por ser el corazón de la industria del automóvil norteamericano. La crisis que vive el sector había llevado a la ruina a la inmensa mayoría de las familias de la zona. De pronto, muchas factorías cerraron y miles de humildes trabajadores de clase media baja se vieron sin empleo, sin ahorros y sin un sistema de protección social que les garantizara su manutención.. Esta situación contrastaba con la de las propias empresas, que a pesar de despedir a plantillas enteras, seguían subsistiendo gracias a las ayudas del Gobierno Federal.
Al mismo tiempo, muchos de los parados tenían que hacer frente a hipotecas que no podían pagar, y que habían sido suscritas con algunas de las entidades financieras involucradas en escándalos como los de las subprime o el caso Madoff. Estas entidades financieras ejecutaban a menudo los embargos y se quedaban con las casas de aquellos clientes que no podían pagar. Poco importaba que también en este caso se tratara de bancos que no hubieran podido sobrevivir sin los fondos públicos, sin esos fondos que, paradójicamente, procedían en parte de los propios embargados.. Muchos de los habitantes de Promise sentían que esta situación era insostenible y abusiva.
Uno de ellos no sólo lo sintió, sino que además quiso dejar constancia de ello por escrito. Fue el autor de ese anónimo correo electrónico que a partir de ese día comenzó a extenderse como una gigantesca ola que acabó por llevarse a todo el sistema económico anterior por delante.. Nadie sabe quién fue a ciencia cierta, y el propio responsable no parece interesado en desvelarlo. Lo único que parece más o menos claro es que se trataba de alguien de Promise, único dato sobre su propia persona desvelado por el autor en el texto, en el que además realizó una descripción bastante exacta de la realidad de dicho barrio. El texto de este correo no era un sesudo análisis realizado por ningún economista, ni tampoco un excelente ejercicio literario cargado de razones y simbolismos. Simplemente expresaba la visión de lo que estaba sucediendo de este ciudadano que Detroit, que afirmaba que “no podemos seguir depositando nuestro dinero en bancos que usan el fruto de nuestro trabajo contra nosotros mismos. No podemos comprar coches ni ninguna otra cosa a empresas que nos han utilizado como si fuéramos cosas, y que ahora nos dejan abandonados. Tenemos que unirnos y buscar alternativas para poder vivir como hombres libres y no como cosas que se pueden usar y tirar. PÁSALO”.
En efecto, el correo empezó a ser reenviado de forma masiva, y en cuestión de pocas horas se había extendido por todo EE. UU. Al segundo día, se descubrió que el texto original empezaba a incorporar nuevos añadidos, ya que miles de remitentes decidieron incluir información útil sobre algunas de estas alternativas que tenían que poder existir, según pedía el ciudadano de Promise. Alternativas como la banca ética o las cooperativas de crédito para depositar el dinero fuera de la gran banca. O como el trueque, los bancos del tiempo o las monedas sociales para poder intercambiar bienes sin necesidad de emplear dinero. En tan sólo una semana, se retiraron alrededor de 50.000 millones de dólares del sistema financiero norteamericano.
Debido al riesgo de que se produjera un nuevo hundimiento de los bancos, el presidente Obama decidió salir al rescate anunciando un nuevo plan de ayudas federales. La respuesta fue otro mail masivo, cuyo autor pudiera ser el mismo ciudadano de Promise, llamando a abandonar todo trabajo u ocupación para manifestarse en las calles de forma persistente hasta que la administració n Obama decidiera actuar de acuerdo con los deseos del pueblo.
Ese mismo día, unos 200 millones de norteamericanos decidieron secundar este llamamiento en las principales ciudades norteamericanas, incluyendo Nueva York, Boston, Chicago, Filadelfia, y Los Ángeles. Otro efecto inmediato fue la desaparición de 50.000 millones de dólares más del sistema financiero en pocas horas. “Le estamos haciendo al sistema lo mismo que el sistema le hace a las personas. Cuando el FMI o el Banco Mundial le dicen a un país pobre, ey, si quieres créditos para tu gente, tienes que privatizar la sanidad y bajar los salarios a los trabajadores, nadie parece escandalizarse. No entiendo ahora cuál es el problema” decía irónicamente un manifestante neoyorkino. “Wall Street se ha acostumbrado a que las personas sean algo que se compra y se vende, como las acciones. Para ellos somos cosas. Pues que se las arreglen sin nosotros”, retaba un ciudadano en la protesta de Texas, mientras comía chicle y lucía una típica vestimenta de cowboy.
Obama no pudo luchar contra el clamor popular, y tuvo que retirar su nuevo plan de rescate al día siguiente de anunciarlo. Todos los grandes bancos cayeron y tomaron el control los bancos éticos y las cooperativas ciudadanas, entidades a las que acabaron siendo destinados los fondos federales. Con ellos se pusieron en marcha proyectos de desarrollo local que apostaban por crear empleo y por promover actividades ecológicas y respetuosas con el medio ambiente. Por otro lado, fueron eliminadas de raíz todas las ayudas y subvenciones prestadas por los antiguos bancos para los proyectos de explotación de los recursos naturales y de la mano de obra de los países pobres que promueven las grandes multinacionales, que de este modo se vieron obligadas a cerrar o a emprender un proceso de reforma de su modelo de negocio que lo hiciera compatible con los derechos humanos.
Todo esto sucedió en cuestión de 72 horas, tiempo en el que este movimiento ciudadano se contagió a velocidad de vértigo por el resto de los países del mundo gracias a internet. Desde Nueva Zelanda hasta Helsinki, pasando por El Cairo, Buenos Aires o Pekín, el mundo fue un clamor contra todas las formas de explotación. Aquí en España, la campaña “Podemos vivir sin capitalismo”, iniciada por el activista Enric Durán, consiguió convocar a más de tres millones de personas en las calles de Barcelona, y una cifra similar se estima que se manifestó en Madrid. El resto de las grandes ciudades y pueblos españoles también vivieron manifestaciones multitudinarias en las que participó un 95% de la población.
Hoy, apenas una semana después de esta primera movilización que tuvo lugar en todo EE. UU. gracias a un ciudadano anónimo, al que tal vez nunca conozcamos, podemos decir que OTRO MUNDO ES POSIBLE.
Esta noticia fue publicada es el Día de los Santos Inocentes y sabemos que esto no ha sucedido. ¿Pero podría suceder? Eso depende de nosotros. Sólo necesitamos voluntad y buenas herramientas para la acción. La primera de ellas es el conocimiento. La información es poder. Hagamos un mundo positivo. PÁSALO SI PIENSAS LO MISMO.
Acumulación es robo
Los seres humanos individuales vivimos en deuda permanente con la naturaleza, fuente última que nos proporciona aire, agua, comida y materiales, y con la sociedad que nos regala el lenguaje, el conocimiento y el saber tecnológico. Todo capital sea tangible o intelectual es una obra colectiva. Nunca nadie, por mucho que trabaje, conseguirá liquidar esta deuda. No obstante aspiramos a devolver al menos una parte de ella en forma de servicios a la comunidad, de nuevos conocimientos, de construcciones que podrán servir a otros o simplemente en “tareas de mantenimiento”. El acumulador capitalista no respeta este pacto, apropiándose de bienes que no le pertenecen, estrangulando el reparto o privando a otros de su disfrute. Cuanto más acumula mayor será su delito ya que edifica su patrimonio sobre la base de no restituir las deudas contraídas. El concepto de propiedad encierra una apuesta ideológica tramposa en su interior ya que olvida, de forma consciente y premeditada, que sólo la madre Tierra (que corresponde a Dios para los creyentes) y la mente colectiva formada por todas las mujeres y hombres que han vivido, viven y vivirán son los auténticos propietarios de cuanto poseemos. Desde esta cosmovisión deberíamos hablar de “derecho de uso” y no de “derecho de propiedad” ya que este concepto carecería de sentido. El futuro de la humanidad pasa por adoptar nuevos puntos de vista sobre la propiedad, privilegiando un enfoque muy fluido, igualitario, garantista y antiacaparador del derecho de uso en detrimento de una obsoleta idea de propiedad privada, raíz de una buena parte de nuestros males.
El circo estuvo en Copenhague


Copio y pego de terceraopinión:
Durante estos días se está celebrando la cumbre contra el cambio climático en Copenhage, pero uno no es consciente de cómo están de implicados nuestros líderes hasta que averigua que dicha cumbre producirá tanto CO2 como una ciudad de 200.000 personas. Y es que se espera que durante la misma lleguen al aeropuerto unos 140 jets privados y se utilicen unas 1200 limusinas. Ah, y si usted se había hecho la ilusión de que al menos Al Gore acudiera en bicicleta, tampoco.
Como comprenderán, los tipos también se alojarán en los mejores hoteles, disfrutarán de manjares y además, como novedad este año, las prostitutas les saldrán gratis. Vamos, que como ellos ya tienen la vida solucionada, si la temperatura del planeta sube unos grados siempre tendrán su mansión -y su vida- acondicionada. La peor parte se la llevarán los países subdesarrollados, como siempre, pero es que a los pobres les da igual morir de hambre que de calor.
En realidad, la actitud de nuestros dirigentes nos podría servir de excusa para pasar también del tema. Y es que los seres humanos en general, y los españoles en particular, suelen buscar cualquier excusa para no mover un dedo por nada. Sirva como ejemplo el tema de las bolsas de plástico, ¿recuerdan que hace un tiempo Carrefour lanzó su famosa campaña “bolsa caca”?
Bueno, pues muchos en lugar de ver esa medida como un paso adelante, han buscado mil y una excusas para criticarla y de paso, claro, seguir utilizando bolsas de plástico. La principal es decir que Carrefour no lo hace por el medio ambiente, sino por su propio beneficio: se ahorran miles de euros al no regalar bolsas. ¡Pues claro, vaya descubrimiento! No hace falta ser un lince para averiguar eso; pero si el resultado es que hay menos bolsas, mejor, ¿no creen?
Hay quienes dicen que las que ahora vende Carrefour, a la larga, cuando se rompan y las tiremos, también contaminarán. Otros aseguran que harán la compra sólo donde les regalen las bolsas. Como ven, todo menos coger dos o tres bolsas de tela, meterlas en el coche o en el bolso, y sacarlas cuando uno va a comprar. Tampoco es tan difícil, mi abuela ya lo hacía.
Lo de las bolsas sólo es un ejemplo de que somos una sociedad demasiado cómoda. Una sociedad en la que muchos prefieren ir en manga corta por casa en lugar de bajar la calefacción; una sociedad que limpia su conciencia con un apagón mundial, pero que después disfruta con las luces de Navidad durante un mes entero; una sociedad en la que muchos no reciclan porque eso, además de ser un incordio, no sirve para nada: despues el camión lo junta todo en el mismo contenedor; una sociedad que tira las colillas, los chicles, los envoltorios… al suelo porque de lo contrario los barrenderos se quedarían sin trabajo…
Extraído de: http://www.terceraopinion.net/2009/12/13/copenhage-no-evitara-esto/
Por la abolición del trabajo
por Bob Black
Nadie debería trabajar.
El trabajo es la fuente de casi toda la miseria en el mundo. Casi todos los males que puedas mencionar provienen del trabajo, o de vivir en un mundo diseñado para el trabajo. Para dejar de sufrir, tenemos que dejar de trabajar.
Esto no significa que tenemos que dejar de hacer cosas. Significa crear una nueva forma de vivir basada en el juego; en otras palabras, una convivencia lúdica, comensalismo, o tal vez incluso arte. El juego no es sólo el de los niños, con todo y lo valioso que éste es. Pido una aventura colectiva en alegría generalizada y exhuberancia libremente interdependiente. El juego no es pasivo. Sin duda necesitamos mucho mas tiempo para la simple pereza y vagancia que el que tenemos ahora, sin importar los ingresos y ocupaciones, pero, una vez recobrados de la fatiga inducida por el trabajo, casi todos nosotros queremos actuar. Leer más…
Los bancos y el botín
¿Ha mentido la banca sobre sus deudas? Podemos echarnos a temblar. Según manifestó días atrás el director del FMI, Dominique Strauss-Kahn, la banca podría haber ocultado el 50% del importe de SUS deudas, impidiendo una limpieza completa del sistema financiero, que permitiría salir de la crisis.
Después de haber tapados los agujeros de los bancos con dinero de los ciudadanos -y por tanto, habiendo sido restado dicho dinero de servicios de interés público- es posible que los bancos hayan mentido a los gobiernos sobre el alcance real de su deuda.
Porque la realidad es que los ciudadanos de en medio, los de siempre, estamos pagando los excesos de ingeniería financiera de -digámoslo finamente- una cuadrilla de intensa creatividad especulativa. Recientemente, un grupo de clientes del Grupo Santander afectados por la estafa piramidal de Madoff a través de Optimal, su filial especializada en inversiones alternativas, presentaron una demanda en la que acusan al banco de conocer desde 2002 los riesgos que comportaban las inversiones en su fondo. Según el escrito del despacho que defiende a los afectados, Labaton Sucharow, Santander y Optimal incumplieron su obligación de analizar los fondos en los que invertía al no tomar medidas para proteger a sus clientes de los posibles riesgos, pese a las abundantes comisiones que les cobraban por esa labor.
Riesgos que habían quedado plasmados en dos informes internos elaborados por la abogada de Optimal Karine Courvoisier, en los que alertaba, entre otras cosas, de los peligros que suponía el hecho de que Madoff fuera el encargado de custodiar sus propias inversiones, un aspecto que fue determinante para mantener oculta una de las mayores estafas de la historia.
¿Por qué no baja el precio de la vivienda si, de acuerdo a la ley de oferta y demanda, al haber una enorme cantidad de pisos sin vender deberían bajar de precio? Pues porque entonces también bajarían el valor de los activos bancarios, ya que son los bancos quienes acumulan, a través de impagados de constructoras e hipotecas ejecutadas, el mayor número de viviendas.
Que una entidad privada, como el BBVA decida pagar más de 8.000 euros diarios a Goirigolzarri POR NO TRABAJAR, es asunto de sus accionistas y de sus sufridos clientes (si quieren seguir siéndolo). Pero que sean los bancos los mayores beneficiarios de ayudas públicas de los Gobiernos para rescatarles, mientras miles de familias viven auténticos dramas diarios, es la mayor vergüenza de un sistema en el que queda claro quién gobierna: la CODICIA, con su peor cara.



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